Por Sanae Ángel, coordinadora del Área de Consultoría en 21gramos.
Cada mes de julio con los datos recogidos en el informe ESG, validados, repasados, cambiados, vueltos a cambiar, re-aprobados y volcados, con la auditoría pasada y con cada miembro del Consejo con el documento en mano, los departamentos de sostenibilidad admiran “su obra” como un novelista admira su best seller de tapa dura en el escaparate de La Casa del Libro.
Como sabemos que mereces un descanso, nosotros, desde la empatía, hemos preparado este epílogo de aprendizajes y claves para ti.
Para empezar: A los que habéis trabajado el reporting ESG en vuestra compañía este curso os decimos ¡Enhorabuena, lo hemos logrado!
En 21gramos también celebramos el fin de la temporada, que por otro lado, supone un ejercicio profundo y riguroso de análisis, de narrativa, un chute de conocimiento y la posibilidad de vivir un proceso estratégico que fortalece las compañías y conecta el propósito con la realidad ambiental, social y económica que rodea la organización.
En 2024-2025, en concreto, hemos acompañado a 10 compañías en la elaboración de sus informes y junto a ellas y sus equipos hemos vivido todo tipo de casuísticas los que lo hacen de forma voluntaria, los obligatorios, los que reportan CSRD, los que todavía no, los que se conocen al dedillo los ESRS y los que han entrado en contacto por primera vez. Hemos superado todas las alternativas posibles (con GRI, sin GRI, CSDDD, con workiva, sin workiva, informes técnicos o con narrativa ) y hemos recogido muchos ¡muchísimos aprendizajes!
Por eso, hemos preparado para ti este contenido para que puedas quedarte con algunas reflexiones, aprendizajes y claves para que el esfuerzo de tantos meses no se quede en un apartado de la web o en algún cajón.
Claves para que el reporting ESG sea la novela corporativa que sí vale la pena leer
Hay una verdad indiscutible: la sostenibilidad corporativa sin rendición de cuentas es simplemente storytelling. Un buen informe no solo muestra los logros, sino también las brechas, los aprendizajes y los compromisos.
Y ojo, no lo veas como una debilidad, porque es liderazgo responsable.
Hoy los ciudadanos, consumidores, clientes, empleados… exigen más coherencia y más transparencia y reportar en sostenibilidad significa asumir la narrativa completa del negocio y dar cuenta de su desempeño integral: sus avances, impactos, riesgos, oportunidades, limitaciones, ambiciones y, sobre todo, sus compromisos.
Es un ejercicio de identidad corporativa. Es contar quiénes somos, qué hacemos y cómo lo hacemos, para aquellos no se conforman con productos o servicios, sino que esperan coherencia, valores y contribución – que cada vez, por cierto, son más ciudadanos-. Una narrativa que no se limita a financiadores, sino que alcanza a empleados, clientes, comunidades, proveedores, medios y entidades públicas.
Hoy todos observan, analizan y juzgan si lo que decimos en nuestro informe ESG realmente se corresponde con lo que hacemos.
Además, la calidad del contenido importa tanto como su forma por lo que un informe bien estructurado, comprensible y visualmente accesible facilita la lectura por parte de los grupos de interés. Recuerda que la comunicación no solo está en lo que se dice, sino en cómo se dice. Reportar es rendir cuentas y construir confianza.
Así, desde nuestro ecosistema recomendamos a las empresas —grandes y medianas— enfocarse en las siguientes dimensiones al desarrollar su estrategia de reporte:
- Iniciar un análisis de doble materialidad riguroso y participativo.
- Evaluar la brecha entre lo que se reporta hoy y lo que se requerirá mañana.
- Integrar sostenibilidad en la estrategia de negocio, no como anexo.
- Definir un modelo de gobernanza para gestionar los datos ESG.
- Desarrollar un informe ESG con enfoque de mejora continua.
Recuerda que la sostenibilidad es un viaje, no una meta. Y el reporte es el diario de ese viaje.
Las normativas seguirán evolucionando y el mercado seguirá demandando coherencia, impacto y trazabilidad. Reportar es el camino para construir confianza, atraer aliados y guiar la transformación empresarial.
Una oportunidad para hablar con voz propia en un mundo donde el silencio ya no es opción.


