Reporto, Luego Existo

Reporto, luego existo

En el foro de expertos “Reporto, luego existo”, convocado por 21gramos y Ethic, se debatió sobre el Estado de información no financiera (EINF) -creado por la Ley 11/2018 sobre información no financiera y diversidad– y las implicaciones y obligaciones que conlleva para las compañías, así como las nuevas responsabilidades que adquieren los miembros de los órganos directivos. Pero, sobre todo, se puso en relevancia la concepción del reporte corporativo como herramienta de transparencia, comunicación y gestión creadora de valor para todos sus grupos de interés.

Este artículo se incluye en el especial “Mucho por hacer” de Ethic y Marcas con Valores.

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En la sociedad de la transparencia, la demanda de información no financiera ha experimentado un impulso exponencial en los últimos años. Un dato revelador es que, se producen al año cerca de 6.000 informes de sostenibilidad, de acuerdo con Global Reporting Initiative. Si bien la ética es algo más que un puñado de palabras impresas en A4, estas memorias son una herramienta clave para promover el cambio social. Un grupo de expertos se dan cita en un foro impulsado por 21gramos y Ethic para alumbrar los retos pendientes en materia de reporte corporativo.

Por Laura Zamarriego

EINF

Con su «cogito ergo sum» («pienso, luego existo»), encontrado en el Discurso del método (1637), René Descartes sintetizaba una idea fascinante: la duda es el instrumento para llegar a la certeza. El viejo postulado se convirtió en el elemento fundamental del racionalismo occidental: el conocimiento y sus evidencias marcarían el camino del progreso.

Y en este momento de la historia nos hallamos. En busca de un punto de encuentro entre la virtud de la duda y el desasosiego que provoca la pérdida, total y absoluta, de la confianza. Así lo evidencia –una vez más– el famoso Barómetro de Confianza que cada año elabora la consultora Edelman. Tras encuestar a más de 33.000 personas en 28 países, las conclusiones de su último informe son rotundas: más de la mitad de los encuestados en 20 de esos países no confían en los Gobiernos, las empresas, los medios de comunicación ni las ONG. La era de la incertidumbre, la llaman con acierto.

Cristina Sánchez: «El 80% de las empresas del Ibex 35 incluye compromisos en materia de ODS en sus memorias»

Primero fue el miedo a los efectos de las migraciones internacionales con el advenimiento de la globalización. Después, al debilitamiento de la clase media que supondría la gran recesión. Luego, a la automatización y la pérdida de empleos. Tres olas que preceden a esta cuarta, la de la posverdad. Según el índice de Edelman, hemos entrado en una nueva fase de «falta de voluntad para creer en la información, incluso de aquellos más cercanos a nosotros. Un mundo sin hechos comunes ni verdades objetivas, que debilita la confianza incluso cuando la economía mundial se está recuperando». Ni Descartes lo hubiera presagiado.

Frente a este naufragio colectivo, las empresas han tomado el timón. El 53% de los encuestados por Edelman considera –ojo al dato– que las marcas tienen mejores ideas para solucionar los problemas que afectan a un país que los propios políticos y las instituciones. Ni que decir tiene si estas son globales. «¿Quién hace más por mí: Mercadona o el Banco Mundial?», parece preguntarse el ciudadano. El II Estudio Marcas con Valores: El poder del consumidor-ciudadano, avala este cambio de tendencia: el 80% de los españoles declara comprar en función de otros valores más allá de sus atributos cualitativos y de lo que le suponga al bolsillo, y el 57%, asume que, cuando compra «barato» un determinado producto, este puede haber sido fabricado en condiciones ambientales o sociales menos responsables. La conclusión que se desprende es clara: las marcas deben asumir un liderazgo clave en la transformación social. «Las empresas no solo quieren ganar dinero; eso equivale a decir que el objetivo de las personas es respirar», sostiene Alberto Castilla, socio de EY España.

Estado de informacion no financiera

Hace tiempo que las señales empezaron a llegar al mercado. «El 80% de las empresas del Ibex 35 incluyen compromisos en materia de ODS en sus memorias», afirma Cristina Sánchez, directora ejecutiva en funciones de la Red Española del Pacto Mundial. A la pregunta de si los ODS son el principal factor acelerador del movimiento de la sostenibilidad, la experta no duda: «Desde luego ha habido un antes y un después del 2015. No solamente desde el punto de vista del reporting, pero sí en el sentido de que ya no estamos en nuestros nichos empresariales hablándonos a nosotros mismos, con nosotros mismos y para nosotros mismos. Hemos visto que los ODS están trayendo el diálogo con otros grupos y actores dentro de la sostenibilidad. Se están creando una serie de alianzas y nuevos espacios de diálogo. El hecho de que todos estos actores estén hablando en el mismo lenguaje es muy relevante», añade.

Marcio Viegas: «Los informes extremadamente largos y farragosos te hacen pensar que se quiere ocultar algo»

«Estamos viviendo una auténtica transformación», coincide Juan Julián Munguira, miembro del Comité de Gobierno Corporativo de la OCDE. «Hemos pasado de tener un círculo restringido de grupos de interés a toda la sociedad en general. Que ya se estén exigiendo memorias de sostenibilidad a las grandes compañías quiere decir que tenemos que reflexionar adecuadamente hasta dónde podemos llegar en términos de reporting», afirma.

Lo cierto es que la transparencia se ha convertido en un valor irrenunciable. «Vivimos en un entorno de sospecha permanente e intolerancia social. Lo que no cuentes, lo dirá otro por ti. Esa es una de las lecciones que nos deja la era de la hipertransparencia», sostiene Jerusalem Hernández, directora de Gobierno, Riesgo y Cumplimiento de KPMG. «La generación de esa confianza no responde a una cuestión romántica. Se necesita información para poder confiar. Y yo me pregunto: ¿no será mejor poner las cartas sobre la mesa desde el primer momento?».

La entrada en vigor de la Ley 11/2018 podría acercarnos a ese destino deseado. Esta normativa obliga a las empresas españolas a reportar detalladamente sobre cuestiones medioambientales, sociales y relativas al personal, el respeto de los derechos humanos o la lucha contra la corrupción y el soborno. Es lo que determina la nueva transposición, publicada el pasado 28 de diciembre de 2018, de la Directiva Europea 2014/95/UE, sobre Divulgación de Información no Financiera y de Diversidad.

«La ley llega tarde. Desde el punto de vista ético, la legislación siempre viene después del comportamiento. Sí ha servido para poner en valor cosas que muchas compañías ya estaban haciendo», afirma Isabel López Triana, socia de Canvas Estrategias Sostenibles. Según esta experta en gestión de intangibles, hay dos tipos de velocidades, dependiendo de las empresas: «Si hacemos mención al Ibex 35, vemos que son compañías que llevan mucho tiempo intentando reportar una información estructurada, priorizada y jerarquizada que genere confianza a todos los grupos de interés y a los inversores, y solo tienen que continuar con ese vagón. El problema está en aquellos que todavía pensaban que la responsabilidad social se limitaba a una memoria cosmética», advierte.

Carmen Buxens: «El reconocimiento del error es un factor de engagement, que genera confianza»

Si bien la ley ha elevado el discurso de los departamentos de sostenibilidad, el primer gran reto, en opinión de López Triana, es el cumplimiento: «La ley tiene bastantes grises. El principio de cumplir o explicar está bien, pero ¿hasta qué punto puede ser una literatura bien explicada sin llegar a cumplir nada? Puede ocurrir que los departamentos correspondientes estén más tiempo con el consultor, o verificando los datos, que realmente trabajando con sus grupos de interés. Ahí es donde hay mucho margen de mejora». El segundo reto sería hacer comprensible y trazable la información: «La memoria no se la lee mucha gente. ¿Cómo trasladamos toda esta información a los grupos de interés?».

Alberto Casillas: «Decir que las empresas solo quieren ganar dinero equivale a decir que el objetivo de las personas es respirar»

Carmen Buxens, directora de RSC y Sostenibilidad de la agencia 21gramos, reflexiona en torno a posibles soluciones: usar los indicadores imprescindibles. Ni más ni menos. «¿Por qué no centrarnos en los tres indicadores que realmente crean impacto? Quizá los analistas se fijen en el conjunto del informe, pero el resto de los grupos de interés se van a fijar solo en el indicador que más le interesa». Además, añadió un nuevo factor: «Las memorias de sostenibilidad deben de ser tratadas como herramientas de comunicación y, por eso, el gran reto de nuestro trabajo radica en ser creativos y divulgarlas según los canales y en función del receptor. Como cualquier otro contenido. No debemos de olvidar que la memoria es una herramienta de reputación y generación de confianza».

Isabel López Triana: «¿Hasta qué punto el principio de cumplir o explicar es positivo? La nueva ley tiene bastantes grises»

«Los informes extremadamente largos y farragosos te hacen pensar que se quiere ocultar algo», reconoce Marcio Viegas, fundador y director General de Sust4in. Y propone: «Hay que ir a lo básico primero: a los temas ambientales y sociales, que son más difíciles de medir». El experto sostiene que la mayoría de las empresas no usan un software específico de medición, «siguen tirando de Excel y correo electrónico, cuando ya hay maneras creativas y más efectivas de hacerlo». «Los indicadores de los ODS nos permiten al menos hablar el mismo lenguaje con otros. Nos inspiran», concluye. El pilar más desarrollado es, como recuerda Juan Munguira, el de la sostenibilidad. «Del resto –derechos humanos, integridad, cadenas de suministros y discriminación– no hay criterios cuantificadores sólidos».

EINF
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Informacion No Financiera

Desde el punto de vista del talento y la formación, ¿quiénes deberían integrar la sostenibilidad en la estrategia de negocio de la compañía? Alberto Castilla comparte su radiografía: «La información no financiera sigue recayendo sobre el director financiero, porque quienes firman el informe son los mismos que hasta ahora firmaban las cuentas económicas. Sin embargo, el director financiero no domina el ámbito de los recursos humanos, del talento o del impacto social y medioambiental. Por ello, necesitamos expertos en estas áreas que sepan integrar la sostenibilidad, traducir el concepto y trasladarlo a todos los rincones de la compañía», apunta.

Munguira analiza la gran mutación que se está produciendo en el mundo financiero: «La nueva directiva de información no financiera entra de lleno en el riesgo sistémico. Dice: ‘Si ustedes hablan de responsabilidad social, díganme dotaciones, provisiones y cómo han previsto estos riesgos. Esto supone una auténtica revolución, porque el director financiero lo tiene que firmar, la comisión de auditoría también, y tiene que someterse a votación de la junta. Todos los miembros del management son totalmente responsables». «El esfuerzo –añade– hay que ponerlo en los inversores institucionales, que son los auténticos inversores, quienes van a definir, en mayor parte, el futuro de las empresas». El experto también destaca el papel de las entidades públicas: «La posición de liderazgo no solo la tendrán que pivotar estas grandes compañías cotizadas, sino también las empresas públicas».

Por alusión, responde María López Fernández-Pacheco, responsable de RSC de ENAIRE: «Tenemos sin duda una vocación pública, por nuestra personalidad jurídica y por nuestros servicios, y nuestra cadena de valor siempre ha sido entendida desde el punto de vista de la sostenibilidad porque teníamos que cumplir con requisitos de eficiencia y con ciertos requerimientos jurídicos que sí nos ayudaban a ser sostenibles de cierta manera. Cuando se aprobó esta directiva, nos sorprendió mucho que no se considerara a las entidades públicas empresariales como organismos de interés público. Se primaba a otras empresas, como aseguradoras, bancos, etc., que tienen una importancia brutal en la cadena, pero a nosotros no se nos estaba demandando reportar respecto a nuestra ética, a nuestro gobierno, a nuestra información no financiera. Da igual si la ley nos obliga o no: tenemos que ser entidades ejemplo y espejo de todo lo bueno que ya se hace, aunque aún no se conozca», reivindica.

Juan Julián Munguira: «El futuro de las empresas lo definen lo definen los inversores institucionales»

Ante la ruptura de la confianza, generada por la incoherencia entre el discurso y la conducta, la transparencia se erige así como el elemento desarrollador de la ética. Como expone acertadamente Byung Chul Han en La sociedad de la transparencia, el imperativo de la transparencia es un síntoma de un gran proceso de aceleración social. Y da en el blanco: «La exigencia de transparencia reduce la necesidad de confianza».

Foro de expertos “Reporto, luego existo” sobre el Estado de información no financiera (EINF)

Por Qué Y Cómo Realizar La Verificación De La Ley 11/2018

Por qué y cómo realizar la verificación de la ley 11/2018

Las implicaciones de la verificación según la Ley 11/2018 en materia de Información no financiera

Aunque lo que nos ocupa en el presente artículo es la verificación a que la ley obliga, no se pueden perder de vista algunos aspectos que posteriormente nos darán la luz sobre el tema: la importancia de la verificación y la filosofía que subyace a la ley.

Los preámbulos de la ley son sumamente interesantes pues ponen de manifiesto la pretensión última de esta ley, la sostenibilidad de las empresas y la justicia social, a través de los objetivos indicados en la misma:

  • La identificación de riesgos
  • Mejorar la sostenibilidad de las empresas
  • Aumentar la confianza de los grupos de interés
  • Incrementar la divulgación no financiera de factores sociales y ambientales.

Sólo se podrán lograr estos objetivos si son los miembros del órgano de administración de la compañía quienes los lideran. 

La ley 11/2018 en la agenda del CEO

No cabe duda de que sólo se podrán lograr estos objetivos si son los miembros del órgano de administración de la compañía quienes los asimilan y logran que, como prescriptores y desde su posición de liderazgo, penetre en todos los empleados y en la sociedad.

Por eso, la ley no deja de involucrarles y en su Artículo primero indica que los estados no financieros deberán ser firmados por todos los administradores de la sociedad que responderán a la veracidad de estos, deberán firmarlos y, en caso de que faltara alguna firma, se deberá señalar en los documentos en los que falte con expresa mención a la causa.

Se indica, además, que será presentado como punto separado del orden del día para su aprobación por la junta general de accionistas. Y que deberá publicarse en la web de la compañía, dentro de los seis meses posteriores a la fecha de finalización del año financiero y deberá estar visible durante los cinco años siguientes. Esta es una apuesta por la transparencia y trazabilidad del dato.

Toda la información contenida en el informe, al estar verificada, conlleva un alto grado de compromiso por parte de los administradores de la sociedad con respecto a la veracidad de la información y por esto, automáticamente, este reporte no financiero pasa a ser preocupación del CEO y líder de la compañía. 

¿Quiénes son los verificadores?

La propia ley, por pura coherencia, establece la obligatoriedad de que un prestador de servicios independiente verifique la información. Pero ¿Quiénes reúnen las facultades para ser prestadores de servicios independientes?, ¿Quiénes pueden verificar que se trata de información «significativa, fiel, equilibrada y comprensible, completa pero concisa, orientada a las partes interesadas, coherente y sistemática»?

Todos aquellos que tengan la trayectoria necesaria en materia de sostenibilidad y que puedan demostrar la veracidad de las fuentes de las que se obtienen los datos. Porque, como decíamos, el fin último de la ley no es únicamente el dato en sí, sino su coherencia y consistencia en la medida en que informa sobre el compromiso en la gestión ética empresarial. Así, el texto hace hincapié en la identificación solvente de riesgos y oportunidades que puedan condicionar la supervivencia futura de la compañía. De ella dependerá la creación de riqueza y empleo en los años por venir e irá configurando un modelo económico sostenible, fundamentado en un entramado sólido de empresas responsables. 

Realmente no existe, ni parece que existirá un cuerpo oficial de verificadores. No obstante, desde 21gramos, y gracias a nuestra experiencia, ofrecemos las garantías necesarias para un proceso de verificación riguroso y contrastado.

Normas de verificación

Sobre las normas de verificación que afectarán a los verificadores, será la compañía la que decida los estándares a utilizar, bien la AA1000AS, bien la ISAE 3000 (norma que utilizan los auditores de cuentas para verificar información no financiera), o el tipo de verificación que quiere -sólo de acuerdo a principios o también incluyendo el desempeño-, así como el nivel de aseguramiento -razonable o alto-, donde se verifica que el informe es razonablemente cierto, o bien limitado o moderado, donde se comprueba si la información requerida está efectivamente recogida. En todo caso, estas decisiones las deberán tomar los órganos de administración, puesto que son quienes adquieren los compromisos de veracidad en la información.

Algunos podrán pensar que la ley es exigente y que da varios pasos más allá de la Directiva 2014/95/UE, tanto en cuanto a las empresas que deben reportar, como en cuanto al contenido sobre el que informar y en la exigencia de fiabilidad y trazabilidad de los datos. Más bien, nos inclinamos a pensar que es una ley que quiere comprometer a las empresas con la responsabilidad corporativa y la sostenibilidad y por eso, obliga a hacer una quíntuple cuenta de resultados.

Consenso: la ley 11/2018 viene para quedarse

En definitiva, la información no financiera, la memoria o informe de sostenibilidad ya no es optativa, sino que pasa a cobrar la misma relevancia que la información financiera y es complementaria a esta y, por ello, es un aspecto clave en la sostenibilidad y estabilidad de las compañías en el largo plazo y necesaria para la toma de decisiones de inversión.

Si esta ley viene para quedarse ha sido una pregunta que muchos se han hecho. Nuestro rotundo sí se basa en el amplio consenso que hubo entre los distintos partidos políticos en el parlamento para la elaboración de esta ley. Un consenso que es difícil de ver en muchos otros temas y que lo consideramos una clara manifestación de que la ley 11/2018 viene para quedarse. Es más, que puede aún progresar, en términos cuantitativos y cualitativos.

*El 28 de diciembre de 2018 se aprobaba la Ley 11/2018 de Información no financiera que afectaba al Código de Comercio (art. 49), a la Ley de Sociedades de Capital (art. 62, 253, 262, 529 ter y 540), y a la Ley de Auditoría de Cuentas (art. 35). Y que transponía la Directiva Europea 2014/95/UE sobre divulgación no financiera.

Desde 21gramos ofrecemos las herramientas necesarias para acompañar en este proceso hacia una sociedad un poco más ética, justa, humana y sostenible.

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Ley 11/18 En Materia De Información No Financiera: En Qué Afecta A Tu Empresa Y Cómo Aplicarla

Ley 11/18 en materia de Información No Financiera: en qué afecta a tu empresa y cómo aplicarla

¿Qué es la Ley 11/18 en materia de Información No Financiera y Diversidad?

La ley 11/2018 del 28 de diciembre de 2018, tiene como objetivo la identificación de riesgos, para mejorar la sostenibilidad y aumentar la confianza de los inversores, los consumidores y la sociedad en general. Para ello, incorpora al Derecho español la Directiva 2014/95/UE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 22 de octubre de 2014, en lo que respecta a la divulgación de información no financiera e información sobre diversidad.

Con esta ley se busca incrementar la divulgación de la información no financiera (como factores sociales o medioambientales) con el fin de facilitar la supervisión y gestión del rendimiento de las empresas y su impacto en nuestra sociedad.

Así como para favorecer, tal y como recoge la ley:
“la transición hacia una economía mundial sostenible que combine la rentabilidad a largo plazo con la justicia social y la protección del medio ambiente.”

¿A qué empresas aplica?

Este año, las empresas obligadas a reportar información no financiera conforme a los requisitos de la ley son aquellas: sociedades anónimas, de responsabilidad limitada, o comanditarias por acciones, que cumplan con los requisitos de:

  • Contar con un número medio de trabajadores empleados superior a 500 durante el año o ejercicio que se reporta.
  • Ser consideradas como entidades de interés público según la legislación de la auditoría de cuentas.
  • Reunir durante dos ejercicios consecutivos, a fecha de cierre, al menos dos de estos requisitos:
    a) el total de las partidas del activo sea superior a 20.000.000 euros, b) el importe neto de la cifra anual de negocios supere los 40.000.000 euros o c) el número medio de trabajadores empleados sea superior a 250 durante el ejercicio.

¿Qué empresas están exentas?

Todas las pequeñas y medianas empresas están exentas de la obligación de reportar esta información, así como de los requerimientos que se vinculan a esta obligación.

Asimismo, aquellas empresas que, siendo dependientes de un subgrupo y a su vez perteneciendo a un grupo, tienen su información (y la de sus dependientes) en el informe de otra sociedad.

Sin embargo, en el transcurso de tres años, por el carácter progresivo de la ley, ésta aplicará también a todas aquellas empresas de más de 250 empleados que cumplan con los requisitos antes descritos.

Es por ello por lo que desde 21gramos animamos a todas las empresas a comenzar este ejercicio de reporte como una preparatoria en la recopilación y medición de datos que puedan necesitar cuando se les requiera dicho reporte en unos años. Así, además, también por el enorme valor de autogestión que proporcionará este ejercicio para las empresas en su camino hacia la sostenibilidad.

¿Qué contenidos debe incluir el Informe No Financiero?

El contenido que se deberá reportar en materia de información no financiera será el relativo a las cuestiones de:

– Medioambiente:
Incluyendo los efectos actuales generados con la actividad y las previsiones de impactos de la empresa en el medioambiente y la salud y seguridad, así también procedimientos de evaluación y prevención de los mismos en relación a factores como la contaminación, la economía circular y prevención y gestión de residuos, el uso sostenible de los recursos, el cambio climático y la protección de la biodiversidad.

– Temas sociales y relativas al personal:
Recogiendo cifras actuales y medidas adoptadas por la empresa en relación a: el empleo, con datos el promedio de contratos indefinidos y temporales o de la remuneración media de consejeros y directivos; la organización del trabajo:cifras sobre absentismo o medidas de conciliación familiar; salud y seguridad en el trabajo, las relaciones sociales con datos como los procedimientos de informar y negociar con el personal; la formación con cifras como el número de horas impartidas o las políticas implantadas en la materia; la accesibilidad universal de las personas con discapacidad; o la igualdad con datos sobre las medidas o políticas adoptadas en la igualdad de género y la gestión de la diversidad.

– Respeto de los Derechos Humanos:
incluyendo datos sobre la aplicación de procedimientos de diligencia debida en materia de derechos humanos, con datos sobre: las medidas implantadas para mitigar, gestionar y reparar posibles abusos cometidos; denuncias por casos de vulneración de derechos humanos; o la promoción y cumplimiento de las disposiciones de los convenios fundamentales de la Organización Internacional del Trabajo.

– La lucha contra la corrupción y el soborno:
recogiendo información sobre los instrumentos existentes para luchar contra factores de los mismos como el blanqueo de capitales.

– La sociedad:
incluyendo datos relativos a: el compromiso de la empresa con el desarrollo sostenible, con datos como el impacto de la actividad de la sociedad en el empleo y el desarrollo local; la subcontratación y proveedores, con datos como la integración políticas de compra responsables; los consumidores, aportando datos sobre los sistemas de reclamación, el nº de quejas recibidas y de resolución de las mismas; y la información fiscal, presentando datos como los beneficios obtenidos país por país, el total de impuestos sobre beneficios pagados o las subvenciones públicas recibidas.

¿De qué forma se debe presentar?

Esta información deberá recogerse en un informe independiente cuyo contenido se estructure conforme a marcos internacionales, tales como: el Sistema de Gestión y Auditoría medioambientales (EMAS), el Pacto Mundial, Objetivos de Desarrollo Sostenible, Acuerdo de París sobre el cambio climático, Principios Rectores sobre empresas y DDHH de naciones Unidas, las directrices de la OCDE para las empresas multinacionales, la norma ISO 26000 o la iniciativa mundial sobre GRI (GRI Sustainability Reporting Standards).

Esta información deberá divulgarse de forma gratuita en la página web de la compañía y estar disponible en los primeros seis meses desde la finalización del ejercicio y durante al menos cinco años. Asimismo, estos informes se podrán publicar en el Portal de la Responsabilidad Social del Ministerio de Trabajo, Migraciones y Seguridad Social, si así lo desea la empresa.

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Memoria De Sostenibilidad: 5 Trucos Para Hacerla Atractiva

Memoria de sostenibilidad: 5 trucos para hacerla atractiva

Te enseñamos a cómo convertir tu memoria de sostenibilidad de un documento tedioso a un arma atractiva y seductora para ganar clientes. No solo la transmisión de valores como la transparencia o la responsabilidad social de una forma honesta son importantes.

Conoce a tus grupos de interés

Tanto a nivel interno como a nivel externo, debes conocer bien a las personas a quien vas a dirigir tu memoria si quieres que la lean. Piensa a quien le puede interesar y adáptate a sus necesidades. Tus trabajadores, tus clientes o tus proveedores te lo agradecerán y además sabrán de tus esfuerzos en materia de responsabilidad.

Personaliza para todos tus públicos todos los pasos siguientes y el éxito está garantizado.

Cuida el diseño de tu memoria de sostenibilidad

El layout de tu memoria tiene que estar pensado de principio a fin. Es un elemento imprescindible para resultar no sólo más atractiva, de lo que se encarga la creatividad, si no también mucho más accesible y amigable.
Uno de los básicos: introduce un concepto creativo en forma de título que refleje la esencia de tu compañía.

Adáptala bien a todos los formatos

Sobra decirlo en estos tiempos, pero la memoria se tiene que poder leer igual de bien en un móvil que en un ordenador. Todo tiene que ser responsive.

Tienes razón. Estamos de acuerdo en que posiblemente una memoria de sostenibilidad no sea el documento más leído en móvil… Pero imagínate que un posible cliente la abre desde el móvil para ojear tus labores en materia de responsabilidad social empresarial, ¿qué pasará si tiene una mala experiencia? ¿Crees que volverá después desde su ordenador?

Tus destinatarios utilizarán diferentes medios para leer tu informe, debes asegurarte de que lo pueden hacer cómodamente ajustando la memoria a las diferentes piezas creativas ad hoc a cada formato.

Que no sea porque se lee mal desde el móvil que te dejan de leer.

Redáctala con mimo

La redacción es otro de los momentos imprescindibles en el proceso de creación de las memorias de sostenibilidad. Utilizar un lenguaje accesible, a la vez que riguroso y bien engarzado, te ayudará de manera crucial para que tu audiencia pase más allá de la primera página.

Y pueda empaparse de los datos, reflejo de lo importante, del impacto de las acciones de la compañía en la sociedad.

Invierte en difusión

Una vez elaborado, tu informe de sostenibilidad es una excelente carta de presentación para determinados públicos, además de un documento de interés para muchos otros. Tienes que identificarlos y saber hacérselo llegar, para que sepan de todos los esfuerzos que tu marca hace como parte de la sociedad en la que se inserta.

No escatimes en medios, siéntete orgulloso. Tienes un informe elaborado con rigor y transparencia, además, accesible y entretenido, sácale todo el partido que puedas, está para eso.

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